Novedades sobre Reducciones Fictas de IVA

El reciente decreto 202/017 sustituyó el inciso segundo del artículo 2º del decreto 288/012 y el artículo 3º del decreto 203/014, no limitándose a una simple y directa extensión del plazo de vigencia de los regímenes de reducción ficta del IVA establecidos en las disposiciones modificadas.

El decreto 288/012 reglamenta la reducción total de IVA cuando la contraprestación se efectúa mediante tarjetas sociales (tarjetas de débito Uruguay Social y tarjetas de débito e instrumentos de dinero electrónico BPS Prestaciones para cobro de Asignaciones Familiares), mientras que el decreto 203/014 reglamenta las reducciones de dos o cuatro puntos porcentuales del IVA que resultan de la ley 19.210 de inclusión financiera y de la ley 19.438 de rendición de cuentas del ejercicio 2015.

La disposición ahora sustituida del decreto 288/012 básicamente hace que la reducción total alcance al 18.03% del monto total de cada operación comprendida cuando se trata de determinados enajenantes de bienes o prestadores de servicios. Antes del decreto 202/017 tal reducción ficta era aplicable entre el 1º de octubre de 2015 y el 31 de julio de 2017, pero el nuevo decreto extendió su vigencia hasta el 31 de diciembre de 2018.

Entre dichos enajenantes de bienes o prestadores de servicios se encontraban ya los contribuyentes del grupo No Cede de la DGI que desarrollasen actividades de farmacia, quioscos, librerías, papelerías y expedición de artículos comestibles, tales como supermercados, provisiones, fiambrerías, carnicerías, bares, panaderías, heladerías y fábricas de pastas. Ahora la precitada extensión del régimen alcanza sólo a los contribuyentes que desarrollen las actividades antedichas –exactamente las mismas– cuyos ingresos en el ejercicio anterior no hayan superado el equivalente a cuatro millones de unidades indexadas o que se encuentren en su primer ejercicio de actividad. Sin embargo, el mismo régimen fue extendido para los demás contribuyentes del grupo No Cede de la DGI que desarrollen las mismas actividades –sin importar el monto de sus ingresos en el ejercicio anterior– pero sólo entre el 1º de octubre de 2015 y el 30 de junio de 2018; en otras palabras, en este caso la única diferencia es que el régimen de reducción ficta termina seis meses antes.

Pasando ahora a la disposición del decreto 203/014 sustituida por el nuevo decreto 202/017, la misma básicamente dispone que la reducción de dos puntos porcentuales alcance al 1.64% del monto total de cada operación comprendida y que la reducción de cuatro puntos porcentuales alcance al 3.28% del monto total de cada operación comprendida, en ambos casos cuando se trate de determinados enajenantes de bienes o prestadores de servicios. Inmediatamente antes del decreto 202/017 –al presente ya no interesa la historia anterior del asunto– tal reducción ficta era aplicable entre el 1º de enero y el 31 de diciembre de 2017, pero el nuevo decreto extendió su vigencia hasta el 31 de diciembre de 2018. Resultan notorias las similitudes y diferencias de lo dicho dos párrafos más arriba respecto al decreto 288/012.

Justamente la coincidencia es todavía mayor –aunque nunca total– entre los decretos 288/012 y 203/014 en relación a los ya citados contribuyentes que desarrollen actividades de farmacia, quioscos, librerías, papelerías y expedición de artículos comestibles, tales como supermercados, provisiones, fiambrerías, carnicerías, bares, panaderías, heladerías y fábricas de pastas. Antes del reciente decreto 202/017 tales contribuyentes se encontraban también amparados dentro del régimen ficto del decreto 203/014, y se encontraban amparados todos ellos ya sin importar el grupo de la DGI al cual pertenecieran (ni el monto de sus ingresos en el ejercicio anterior). El nuevo decreto extendió hasta el 31 de diciembre de 2018 el régimen para los mismos contribuyentes, manteniendo la intrascendencia del grupo de la DGI al cual pertenezcan, pero sólo a aquéllos cuyos ingresos en el ejercicio anterior no hayan superado el equivalente a cuatro millones de unidades indexadas o que se encuentren en su primer ejercicio de actividad; la extensión del régimen ficto es sólo hasta el 30 de junio de 2018 si en el ejercicio anterior los ingresos hubieran excedido dicho tope.

Resulta notorio que los regímenes fictos de los decretos 288/012 y 203/014 tienen una consideración especial aunque no idéntica, antes y después del decreto 202/017, para los contribuyentes con las actividades ya detalladas en dos oportunidades, de hecho exactamente las mismas en ambos decretos. Sin embargo dichos regímenes fictos alcanzan a otros contribuyentes, sólo en parte los mismos en ambos decretos, cuyo detalle excede al alcance del presente comentario. Va de suyo que este aspecto, así como cualquier otro aspecto de estos regímenes fictos de reducción de IVA y en general de los decretos 288/012 y 203/014, debe analizarse directamente en dichos decretos. En cualquier caso cabe remarcar que el régimen ficto del decreto 288/012 para las actividades ya detalladas con consideración especial exige siempre que se trate de contribuyentes comprendidos en el grupo No Cede de la DGI, lo cual justamente nunca es exigido en el similar régimen ficto del decreto 203/014.

En el contexto de todo lo anterior puede concluirse que en general el nuevo decreto 202/017 extendió hasta el 31 de diciembre de 2018 los regímenes fictos de reducción de IVA de los decretos 288/017 y 203/014, salvo que la extensión es sólo hasta el 30 de junio de 2018 para los contribuyentes que desarrollen determinadas actividades (de farmacia, quioscos, librerías, papelerías y expedición de artículos comestibles, tales como supermercados, provisiones, fiambrerías, carnicerías, bares, panaderías, heladerías y fábricas de pastas) cuyos ingresos en el ejercicio anterior hayan superado el equivalente de cuatro millones de unidades indexadas. Todo esto siempre tomando en cuenta las diferencias existentes entre los regímenes  de los decretos 288/017 y 203/014.

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