Existen diversos estímulos fiscales para promover la inversión y en general la actividad empresarial, los cuales alcanzan también a la industria de la construcción y a actividades conexas a la misma. Parte de estos beneficios son los aplicables a cualquier actividad industrial, mientras que otros no representan un estímulo directo a la industria de la construcciónpero refieren a actividades asociadas, comercialmente o incluso económicamente. Esta nota intenta realizar un repaso breve y parcial de estos beneficios.

Entre los beneficios directamente aprovechablesen el IRAE por la industria de la construcción, así como por los clientes y asociados a la misma que sean contribuyentes de dicho impuesto, cabe citar:

  1. Deducciones incrementadas por gastos de capacitación del personal y promoción del empleo.
  2. Régimen de donaciones especiales, el cual también es aprovechable en el Impuesto al Patrimonio.
  3. Exoneración por inversiones en máquinas e instalaciones, vehículos utilitarios, equipos para el procesamiento de datos y construcción o ampliación de edificios.
  4. Reducción significativa de la tasa de IRAE en proyectos de inversión específicamente promovidos. Cada inversión concreta puede aplicarse a este régimen o al anterior, pero sólo a uno de ellos.

Respecto al Impuesto al Patrimonio, además de lo ya dicho en el punto 2 del párrafo anterior, es pertinentemencionar:

  1. Exoneración de bienes muebles destinados directamente al ciclo productivo y equipos para el procesamiento electrónico de datos.
  2. Exoneración de bienes muebles no beneficiados por otras normas incluidos en los proyectos de inversión mencionados en el punto 4 del párrafo anterior.
  3. Exoneración durante ocho o diez años de las obras civiles incluidas en los mismos proyectos de inversión.

En lo que hace al IVA, siempre en referencia a la industria de la construcción y a cualquier actividad vinculada, corresponde destacar:

  1. Exoneración en la adquisición de bienes mediante determinados contratos de crédito de uso (leasing).No siempre este beneficio resulta significativo, y cabe destacar que el tratamiento de los mismos contratos en el IRAE y en el Impuesto al Patrimonio sólo implica el reconocimiento fiscal de criterios contablemente adecuados.
  2. Exoneración en la importación de los bienes referidos en el punto 1 del párrafo anterior.
  3. Exoneración en la importación de los bienes referidos en el punto 2 del párrafo. Esta exoneración se extiende a las tasas o tributos a la importación.

Otros beneficios no son aplicables nunca por la industria de la construcción como tal, pero refieren a las obras civiles de construcción realizadas por determinadas entidades. Va de suyo que tales beneficios indirectamente favorecen la actividad de construcción, sin desmedro que además -en varios casos- existe una bastante fuerte vinculación económica entre el directo beneficiario y quien construye. En particular cabe citar:

  1. Exoneración casi genérica de impuestos a diversas entidades, incluso involucradas en regímenes muy específicos como los usuarios de zonas francas.
  2. Regímenes de amortización acelerada en ciertos proyectos de UTE y en obras civiles de instaladores de parques industriales.
  3. Beneficios a los promotores y explotadores de hoteles condominio en el contexto de la actividad promovida por el decreto 404/010. En concreto -en lo que atañe estrictamente a las obras civiles-concede exoneración de Impuesto al Patrimonio hasta por once años, crédito por el IVA compras de los bienes y servicios adquiridos en plaza y exoneración de IVA y tributos de la importación por los bienes importados. Este régimen involucra otros beneficios no asociados a obras civiles, incluso exoneración de IRAE para el explotador, pero todo en el contexto de la exigencias propias de los proyectos de inversión específicas.

Cada beneficio está sujeto a sus propias condiciones y limitaciones, y a veces -en particular los referidos a proyectos de inversión específicamente promovidos- sujetos a trámites y seguimientos complejos. Esta nota, además de no pretender un repaso completo de todos los beneficios fiscales eventualmente de interés,no trata nada de lo antedicho ni brinda pautas para optar entre beneficios alternativos. Cabe sí destacar que los beneficios aprovechados por los clientes de la industria de la construcción pueden derivar en exigencias a la misma; como ejemplo en un caso ni siquiera mencionado más arriba, el crédito fiscal en el IVA para exportadores y asimilados hace que estos paguen o intenten pagar mediante certificados de crédito el IVA adquirido a los constructores de sus obras civiles.

A modo de conclusión, mientras que la industria de la construcción debe estar atenta para aprovechar -en lo pertinente como cualquier otra actividad económica- los beneficios o estímulos fiscales directamente a su disposición, también debe tomar en cuenta -tal vez con mucha más atención que la generalidad de las otras actividades- el impacto que en ella tengan los beneficios o estímulos fiscales que aprovechen o pretendan aprovechar sus clientes o asociados.

Additional information