Distribuciones durante el plazo para registrar balances

¿Una empresa obligada a registrar sus estados contables en la AIN puede distribuir utilidades cuando todavía no ha procedido a dicho registro pero estando todavía dentro del plazo para hacerlo? La respuesta que surge de la interpretación que aquí se sostiene difiere de la que surge de los criterios publicados por la AIN, siendo fundamental discernir el asunto dado que la multa por distribuir mientras está prohibido es al menos de 125.000 unidades indexadas (artículo 7º del decreto 156/016). Aunque por prudencia es recomendable atenerse al criterio más restrictivo de la AIN, tal cosa no siempre es viable o fácil o conveniente en casos reales, de modo que se impone analizar la cuestión en profundidad. Lo que sigue no pretende ser más que el inicio de tal análisis, y además de incompleto puede ser objetable o discutible; por otro lado, lo que sigue abarca también algún aspecto que excede a la pregunta inicial.

Ante todo debe considerarse el artículo 97 bis de la ley 16.060, en particular el comienzo de su primer inciso (“Las sociedades, cualquiera sea su forma, deberán registrar ante el órgano estatal de control sus estados contables dentro de los plazos que establezca la reglamentación”) y su cuarto inciso (“La sociedad no podrá distribuir utilidades resultantes de la gestión social sin que previamente haya registrado los estados contables correspondientes al último ejercicio cerrado”). El plazo aludido en el primer inciso ha sido reglamentado en el primer inciso del artículo 4º del decreto 156/016 (“El plazo para el registro de los estados contables será de 180 días corridos, contados a partir del día siguiente a la fecha de cierre del ejercicio económico”). La prohibición del cuarto inciso ha sido básicamente reglamentada en el primer inciso del artículo 6º del mismo decreto 156/016 (“Aquellos obligados que, por su naturaleza, puedan distribuir utilidades, pero no cumplan con la obligación de registrar en el plazo fijado, no podrán hacerlo hasta tanto cumplan dicha obligación”), agregando el segundo inciso del mismo artículo qué debe entenderse por distribución de utilidades (“A estos efectos, se entenderá por distribución de utilidades el pago de dividendos o de sus equivalentes, según la naturaleza del obligado”).

El cuarto inciso del artículo 97 bis de la ley 16.060 debe entenderse en el contexto de todo el artículo, muy particularmente en concordancia con la parte transcripta de su primer inciso; de la interpretación armónica de ambos incisos resulta que la prohibición de distribuir aplica sólo cuando no se haya registrado dentro de los plazos establecidos. Justamente es lo que dice el artículo 6º del decreto 156/016, prohíbe distribuir cuando se incumpla con el registro en plazo, volviendo a permitir que se distribuya cuando se regularice el eventual incumplimiento. Cabe remarcar que no existe incumplimiento de ninguna obligación mientras se está dentro del plazo para cumplirla; ni siquiera cabe sostener que se esté utilizando otro concepto de incumplimiento dado que el ya mencionado artículo 7º del decreto 156/016 establece multas en caso de incumplimiento, y justamente lo hace utilizando reiteradamente el término “incumplimiento”.

Más allá de la pregunta inicial, es de remarcar que la prohibición de distribuir utilidades –cuando efectivamente está prohibido– no discrimina entre los diversos tipos de distribuciones, no debiendo el intérprete discriminar cuando la norma no discrimina. Así que la prohibición alcanza a las distribuciones definitivas y a las distribuciones provisorias, así como a las distribuciones de utilidades del ejercicio corriente, a las del último ejercicio cerrado y a las de cualquier ejercicio anterior.

La AIN ha publicado en su web preguntas frecuentes sobre el registro de estados contables, siendo aquí de interés las respuestas dadas a las dos preguntas de la sección V sobre distribución de utilidades que seguidamente se transcriben presentadas con ediciones intrascendentes:

  • ¿Está prohibido distribuir utilidades hasta tanto los estados contables hayan sido registrados? Hasta tanto no se registren los estados contables ante la AIN, sea en el día 1 o 180 del plazo fijado por el Artículo 4º del Decreto 156/2016, no se pueden pagar utilidades, en el entendido que de acuerdo al Artículo 6º del Decreto se entiende por distribución, el pago de dividendos o sus equivalentes. Ejemplo: Si el balance cierra el 31/12, hay plazo de 180 días para registrar los Estados Contables. Si la entidad quiere distribuir utilidades en ese período, deberá proceder previamente a registrar los Estados Contables.
  • ¿Cada vez que la sociedad distribuye anticipadamente utilidades, ¿debe previamente registrar los estados contables? No, en la medida que se trata de utilidades que el Artículo 100 de la Ley Nº 16.060 habilita a que se distribuyan antes del cierre del ejercicio económico, cuyo respectivo estado contable aún no puede ser objeto de la obligación de registro.

La respuesta a la pregunta 1 afirma que está prohibido distribuir utilidades durante el transcurso del plazo para registrar los estados, pero se trata de una mera aseveración carente de fundamentación explícita; de hecho se menciona el segundo inciso del artículo 6º del decreto 156/016, pero el mismo simplemente define qué se entiende por distribución de utilidades. La respuesta a la pregunta 2 permitiría distribuir utilidades del ejercicio corriente  cuya distribución seguramente quedaría transitoriamente prohibida posteriormente apenas cerrado el ejercicio, lo cual cuesta creer sea la intención del legislador; y permitiría distribuir utilidades del ejercicio corriente durante el transcurso del plazo para el registro de los estados –y hasta tanto se realice el mismo– que impediría distribuir utilidades de ejercicios ya cerrados, lo cual también cuesta creer que sea la intención del legislador. Como sea, las preguntas frecuentes de la AIN no tienen por sí mismas ninguna fuerza legal, aunque a la larga podrían de hecho adquirirla si los interesados aceptan pacífica y sistemáticamente los criterios que exponen.

Aceptar el criterio fundamental expuesto por la AIN supone además una paradoja legal. El artículo 320 de la ley 16.060 obliga a que las sociedades anónimas distribuyan un dividendo mínimo, mientras que el artículo 97 de la misma ley obliga a que las asambleas ordinarias de las sociedades anónimas abiertas tengan lugar dentro de los 120 días siguientes al cierre de cada ejercicio, bien antes que venza el plazo para registrar los estados contables. Puede darse que una de estas asambleas ordinarias ocurra antes de que efectivamente se registren los estados contables, sin violarse ninguno de los dos plazos pertinentes, en cuyo caso la sociedad estaría al mismo tiempo obligada a distribuir y prohibida de hacerlo. De hecho similar circunstancia puede ocurrir en sociedades anónimas cerradas, en particular porque en principio nada impide que sus asambleas ordinarias ocurran relativamente temprano dentro del plazo establecido a tal efecto, lo cual además puede ser una necesidad social.

Como ya fue dicho al inicio, conviene actuar con prudencia cada vez que esto sea posible (es decir, no distribuir utilidades durante el plazo para registrar los estados sin previamente llevar a cabo dicho registro), pero la realidad indica que esto no será posible o conveniente en algunos o en muchos casos. En la práctica sería deseable que la AIN ajustara sus criterios a los aquí defendidos, salvo –por supuesto– que de mejores opiniones y argumentaciones resulte que los criterios expuestos por la AIN u otras interpretaciones reflejan más acertadamente las disposiciones legales pertinentes.

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